"Querían enterrarnos. No sabían que éramos semillas."Proverbio mexicano
Contamos el trabajo que este país realiza, y quiénes faltan en los trabajos mejor pagados.
LIGAZON cuenta dónde trabajan los latinos, cuánto ganan y qué profesiones aún nos faltan. Luego organizamos hasta que esos números cambien. Un solo libro público, sin rango para ningún comercio, y un plan para cerrar la brecha para 2045.
Dos frases de las que somos responsables.
Hacer que la brecha sea imposible de ignorar. Luego, cerrarla.
Conectamos los datos federales sobre la representación latina en cada ocupación en un solo libro público, adjuntamos nombres y compromisos a él, y construimos el pipeline de credenciales que mueve nuestra comunidad hacia la paridad en todos los campos. No inventamos los números. Los hacemos imposibles de ignorar, y luego organizamos hasta que cambien.
Nuestra parte de la nación, reflejada en cada profesión.
Un país donde nuestra proporción de la población se corresponde con nuestra participación en cada ocupación, a cada nivel: sueldos justos en las ocupaciones que ya desempeñamos y puertas abiertas para aquellas aún cerradas para nosotros. Un lugar donde nadie tenga que dejar su idioma, su familia o su comunidad para ser contado como un profesional.
Cinco principios, y por ellos nos juzgan.
Cada profesión tiene dignidad.
Nunca colocamos a los trabajadores agrícolas por debajo de los médicos. La injusticia no radica en el trabajo; radica en el sueldo que gana y las puertas que no puede abrir. Respetamos la primera mientras luchamos contra la segunda.
Contemos antes de reclamar.
Cada estadística que publicamos es federal, verificada y actualizada según un calendario. Nunca inflamos el abismo. La verdad, claramente mostrada, ya es suficiente.
Nombres, no abstracciones.
Una estadística no mueve nada hasta que una persona nombrada firme un compromiso para moverla. Convertimos datos en firmas y firmas en recursos.
La lengua y la cultura son activos.
El asistente bilingüe que interpreta por un paciente asustado posee una habilidad digna de medirse, certificar y remunerar. Construimos tecnología que protege esa habilidad, nunca la elimina. Lea más →
Paciencia generacional.
Estamos construyendo infraestructura que se compone. Un niño en primer grado hoy tendrá veintiséis años en 2045. El balance que abrimos ahora es el punto de partida que heredará esa generación.
Cinco pasos. En orden. No saltar ninguno.
Cada avance en derechos civiles siguió esos mismos cinco pasos, en el mismo orden. Recopilamos los datos, identificamos dónde faltan, medimos la brecha contra la paridad, unimos a las personas que pueden cerrarla y actuamos. Estamos ejecutando esos cinco pasos de nuevo para cada campo.
Recopilar.
Datos federales en todas las ocupaciones, más los nombres registrados, agrupados en un solo registro público. No se puede corregir lo que nadie ha medido.
→Encontrar.
Identificamos donde estamos ausentes: los campos y rangos en los que nuestra participación cae más por debajo del promedio nacional. El desfase tiene una dirección.
→Medir.
Medimos cada campo contra un estándar, la línea de paridad, e incluimos el resultado en el Índice de Paridad Latino. El número es el mismo que cualquiera puede verificar.
→Unir.
Asociamos el desfase con las personas capaces de cerrarlo, y traemos juntos a los trabajadores, profesionales e instituciones que se comprometen. Los nombres se convierten en una coalición.
→Actuar.
Las cohortes avanzan. Se abren puertas. Los números suben, de manera medible, cada año, contra las mismas fuentes federales con las que comenzamos.
La paridad no es igualdad; es la libertad para participar en este país como un igual pleno, con los medios de pasar por cualquier puerta y el estatus para ser respetado y pagado justamente en el trabajo que elijas.
Medimos el progreso contra un estándar: nuestra participación en cada ocupación al lado de nuestra participación en el país. Si somos el 20% de Estados Unidos, deberíamos estar cerca del 20% de sus enfermeras y sus cirujanos, sus electricistas y sus ingenieros, sus maestros y sus jueces. No el 20% en el trabajo que menos paga y el 8,4% en el trabajo que más paga. El número es cómo marcamos el progreso. La libertad bajo ella es lo que importa.
Los datos son vivos. El registro está abierto. El 2045 que heredemos depende de los movimientos que hagamos ahora.
Encuentra dónde se encuentra tu oficio, agrega tu nombre al libro y ayúdanos a convertir un número en el trabajo de una generación.
